Amanecer en Altea. Foto de Julio Sánchez Mingo

Amanecer en Altea. Foto de Julio Sánchez Mingo
Amanecer en Altea. Agosto 2015. Fotografía del editor

domingo, 7 de mayo de 2017

Día de la Madre

Fernando Moya Molina

El primer domingo de mayo se celebra en España el Día de la Madre. Esta festividad se conmemoraba el día 8 de diciembre pero, en 1965, se trasladó a la fecha actual.

Ese día, en las ciudades españolas, se ve por las calles a mucha gente portando ramos de flores. Es una jornada señalada en la que los hijos que viven fuera del hogar materno hacen un hueco para visitar a sus respectivas madres. Me gusta creer que, en caso de imposibilidad, al menos hagan una llamada de teléfono. Algo mejor que el WhatsApp, que tan vertiginosamente se ha extendido por nuestro país.

En muchos, si no en todos los colegios, en las etapas infantil y preescolar, durante la semana anterior a tan señalada fecha, los maestros ayudan a sus discípulos a preparar algo para sus madres, pidiéndoles que escriban algo cariñoso, ya sea una frase o un pequeño poema, en una tarjeta generalmente dibujada por ellos mismos.

Esta madrugada, como muchas otras, estaba escuchando la radio antes de levantarme. Los responsables del programa de turno habían preparado varios cortes de audio donde las madres de los presentadores y colaboradores del espacio contaban lo que sus respectivos hijos solían regalarles cuando eran pequeños. En todos los casos comentaban que aún guardaban con cariño las felicitaciones que habían recibido con cada regalo.

Mi madre también conservó esas tarjetas. Yo tengo en mi poder algunas de ellas, como la que se puede ver en las imágenes de este escrito. Mis dos hermanas mayores y yo no éramos buenos dibujantes. Solíamos comprar el tarjetón ya impreso y escribíamos en él lo que deseábamos expresar. Cuando preparamos esta tarjeta teníamos 8, 7 y 4 años, respectivamente. En el dorso de la mísma se aprecia la dedicatoria y las firmas de los tres.














Por desgracia, hace unos años que mi madre ya no está entre nosotros y quiero dedicarle un recuerdo muy especial. Estoy seguro de que lo recibirá con una amorosa sonrisa donde quiera que ahora se halle.

A todos aquellos que aún tenéis la fortuna de tener a vuestra madre con vosotros, no creo que sea necesario recalcaros el tremendo y maravilloso regalo que recibís día a día. Por favor, dadle un fuerte abrazo y un tierno beso.


Os deseo a todos lo mejor y un feliz Día de la Madre.

1 comentario:

  1. Enseñarás a volar..
    pero no volarán tu vuelo.
    Enseñarás a soñar...
    pero no soñaran tus sueños. Enseñarás a vivir...
    pero no vivirán tu vida.
    Enseñaras a cantar...
    pero no cantarán tu canción. Enseñarás a pensar...
    pero no pensarán como tú.
    Pero sabrás que cada vez que ellos
    vuelen, sueñen, vivan, canten y piensen...
    Estará en ellos la semilla del camino enseñado y aprendido.
    Teresa de Calcuta

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